Verde musgo

Les aseguro que, quien emplease por primera vez el musgo para definir un tono de verde, no era botánico.

Si todos los musgos fuesen verdes, igual de verdes, se podrían tomar como ejemplo de ese color, pero no es así.

Los hay que son blancos, como los del género Leucobryum (leucos = blanco). Tienen células verdes, con clorofila, que les permiten hacer fotosíntesis, como buenas plantas que son. Sin embargo, predominan en sus hojas las células muertas, rellenas de aire, que les dan el aspecto blanquecino al que alude su nombre.

Plateados también existen, como Bryum argenteum (argentos = plata), humilde de talla y habitante del medio urbano.

De un verde pálido con un ligero matiz azul, el verde glauco, son las hojas finas, alargadas, de Bartramia pomiformis.

Bartramia_pomiformis
Bartramia pomiformis

Rojo oscuro, con brillo metálico y tornasolado, es Bryum alpinum; solo por su color se puede distinguir de todos los vecinos que con él viven sobre rocas rezumantes.

Rojo herrumbroso es el color de las hojas secas de Polytrichum piliferum, que se adornan con un bonito pelo blanco en la punta, al que alude su nombre.

Polytr. piliferum
Polytrichum piliferum

Se puede ser más raro que un perro azul, pero no que un musgo azul, pues haberlos, haylos. Las células de las hojas de Mnium stellare, con la vejez, se van volviendo azules, hasta teñir de ese color a todo el musgo.

Negro como la noche, negro como el carbón, negro como el azabache, negro como mis penas, o negro como un musgo del género Andreaea, que también los hay, aunque no quede poética la comparación.

Dorados y refulgentes también existen; sirvan de ejemplo Hypnum cupressiforme, Homalothecium aureum y Homalothecium sericeum que, como su nombre indica, además de dorado brilla como la seda.

Hypnum_cupressiforme
Hypnum cupressiforme

Amarillo seco, opaco, pero intenso, es el color de Philonotis, un musgo de la misma familia que las glaucas Bartramia.

Philonotis
Philonotis sp.

Hasta los botánicos que estudian los musgos tienen dificultades en describir sus colores y recurren a términos tan ambiguos como verde pardusco, verde grisáceo, pardo rojizo, pardo oscuro, verde acastañado, amarillo verdoso, pardo amarillento, verde amarillento, verde oliváceo, azul verdoso, verde azulado, verde negruzco, verdoso, verde claro, verde vivo y verde oscuro.

Después de todos estos ejemplos estarán ustedes de acuerdo conmigo en que se podría modificar el refrán que dice “para los gustos se hicieron los colores” y decir “para los gustos se hizo el color verde musgo”.